REUTERS/EP KABUL
Cuatro soldados estadounidenses murieron ayer al estallar una bomba colocada al paso de su vehículo en el sur de Afganistán. Con ellos, son ya 295 los soldados extranjeros muertos en el país en lo que va de año, con lo que 2009 se convierte en el año más trágico para las fuerzas internacionales desplegadas en el país desde la invasión estadounidense que derribó el régimen talibán a finales de 2001.
Según informó la misión de la OTAN en Afganistán (ISAF), los cuatro soldados estadounidenses fallecieron al estallar una bomba colocada en la carretera al paso de su convoy. El atentado tuvo lugar en el sur del país, donde las tropas estadounidenses y británicas están inmersas en una gran ofensiva contra los talibanes, especialmente fuertes en esa región del país.
Los talibanes tienen sus feudos más importantes en las provincias meridionales de Kandahar y Helmand, donde además se concentran los principales cultivos de opio, importante fuente de financiación de las actividades de los insurgentes.
El atentado de ayer eleva a 295 la cifra de soldados de las fuerzas internacionales presentes en Afganistán en 2009, lo que lo convierte en el año más sangriento para las tropas extranjeras desde la invasión estadounidense en noviembre de 2001, según icasualties.org , una web que contabiliza las bajas militares en Iraq y Afganistán basándose en cifras oficiales. El año pasado, fueron 294 los soldados extranjeros muertos en el país. La violencia ha ido ganando enteros en Afganistán tras los primeros años posteriores a la caída de los talibanes, sobre todo a partir de 2005. Ese año se alcanzó, siempre según icasualties.org, la cifra de 131 soldados muertos, por 59 del año anterior. Desde entonces, las cifras no hacen más que subir: 191 en 2006 y 232 en 2007.