EFE NUEVA YORK
La primera visita del líder libio Muamar Al Gadafi a Nueva York para asistir en septiembre al debate de la Asamblea General de la ONU ha despertado una gran controversia en Estados Unidos donde hay malestar por el excarcelamiento del terrorista libio condenado por el atentado de Lockerbie.
Autoridades federales y estatales de Nueva Jersey expresaron ayer su rechazo a la posibilidad de que Gadafi levante su tradicional tienda beduina en una propiedad del Gobierno libio en la localidad de Englewood, ubicada en ese estado, pero muy cercana a Nueva York. El senador demócrata por Nueva Jersey, Frank R. Lautenberg, pidió ayer al Departamento de Estado de EE UU que restrinja la visa del líder libio a las inmediaciones del complejo de la en Manhattan donde se ubica la sede de Naciones Unidas.
Lautenberg se mostró "particularmente preocupado" por el aparente interés del líder libio de quedarse en un área donde residen familiares de la víctima del atentado de 1988 al vuelo Pan Am 103, en el que murieron 270 personas.
Según la revista Newsweek, Gadafi decidió ubicar su jaima beduina en Englewood después de que las autoridades de Nueva York le negaran el permiso para instalarla en Central Park. El alcalde de la localidad, Michael Wildes, aseguró ayer que Gadafi no es bienvenido por ser un "terrorista".