EFE
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo sobre la dimisión del director del Avvenire, Dino Boffo, que ha sido él mismo quien ha sufrido una campaña de difamación, informan hoy los medios de comunicación italianos.
"Lo lamento humanamente por él, pero no tengo nada que ver" con el caso del director del diario de los obispos, aseguró Berlusconi tras celebrar anoche el Consejo de Ministros.
Todos los diarios italianos abren portadas hoy con la dimisión de ayer del director del diario de los obispos "Avvenire", Dino Boffo tras una semana de polémicas con el diario "il Giornale", afín a la familia Berlusconi, que publicó un editorial sobre su implicación en un caso de acoso a la mujer de un hombre con el que supuestamente mantenía una relación.
Boffo envió una carta de dimisión al presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, cardenal Angelo Bagnasco, en la que apuntó que su vida y la de su familia, y sus redacciones,"han sido violadas con una voluntad desacralizadora que no imaginaba que pudiera existir".
Las revelaciones de "il Giornale" sobre el supuesto acoso de Boffo a una mujer llegaron después de que el director del periódico de los obispos se sumara a las críticas de varios medios de comunicación italianos sobre la vida privada de Berlusconi.
Según el diario "Corriere della Sera", Berlusconi advirtió anoche a los ministros que el año que se avecina "será un año duro. Preparaos porque habrá más ataques".
Y subrayó: "No tengo ninguna intención de entrar en polémica con la Iglesia".
En cuanto a las dos demandas presentadas por Berlusconi contra el diario ex comunista L'Unità, al que le exige dos millones de euros de resarcimiento por artículos publicados sobre su vida privada, el abogado de magnate, Niccol Ghedini, refirió al "Corriere" que el cotidiano "se ha pasado de la raya"
"Un diario -dijo- no puede escribir que una persona es impotente, un cerdo, sin esperar que a la persona no le guste y que reaccione".