EFE
"Obviamente, cualquier cosa que haga Corea del Norte en el ámbito del desarrollo nuclear supone una preocupación para nosotros", señaló hoy Bosworth a los periodistas en el hotel donde se aloja en Pekín, ciudad adonde llegó ayer y que abandonó hoy con destino a Seúl (Corea del Sur) y Tokio (Japón).
El enviado especial, que señaló que acababa de enterarse de la noticia esta mañana, agregó que cree que el anuncio norcoreano "reconfirma la necesidad de mantener una posición de coordinación para una desnuclearización completa y verificable en la península coreana".
Bosworth se reunió en Pekín con el ministro de Asuntos Exteriores Yang Jiechi y con el viceministro Wu Dawei, responsable de representar a China en el diálogo multilateral para el desarme nuclear norcoreano, entre otros cargos de la cartera.
"Hemos tenido muy buenos encuentros con el ministro Yang y con el viceministro Wu", explicó Bosworth, quien añadió que estas entrevistas confirmaron que EEUU y China tienen "un ángulo muy similar en cuanto a la forma de tratar el problema norcoreano".
"Estamos de acuerdo en que nuestro objetivo principal en la crisis norcoreana sigue siendo una desnuclearización completa y verificable, y también acordamos que este es un problema que requiere ser tratado sobre una base multilateral", agregó el enviado de EEUU al referirse al diálogo multipartito, en punto muerto desde diciembre de 2008.
En el diálogo, auspiciado por Pekín -principal aliado y suministrador de Pyongyang- desde 2003, participan las dos Coreas, EEUU, Rusia, Japón y China, pero está paralizado desde que el Norte anunciara en los últimos meses su retirada "definitiva" del mismo.
En este sentido, Bosworth destacó que su gobierno "está abierto a un compromiso bilateral" con Corea del Norte "pero sólo en el contexto del diálogo a seis", para el que pidió un "esfuerzo de rejuvenecimiento y reinicio".
En mayo Corea del Norte llevó a cabo su segundo ensayo nuclear (el primero fue en octubre de 2006) y a continuación una serie de lanzamientos de cohetes que provocaron la condena internacional y sanciones por parte de la ONU.
La visita de Bosworth en Pekín coincide con la del viceministro de AAEE norcoreano Kim Yong-il, cuya visita al país vecino es vista por los analistas como un signo positivo de apertura al diálogo, después de que la ya crítica situación económica del régimen empeorara con las sanciones y con una mala cosecha.
La crisis nuclear norcoreana se inició en 2003 cuando Washington acusó a Pyongyang de estar desarrollando un programa secreto de enriquecimiento de uranio, sin embargo su existencia y eficacia ha sido cuestionada por observadores como Glyn Ford, experto del Parlamento Europeo en Corea del Norte, y de EEUU, así como el peligro real de los ensayos llevados a cabo.