EFE BERLÍN/KABUL
La canciller alemana, Angela Merkel, reiteró ayer la iniciativa de Alemania, Francia y Reino Unido de adelantar a este año la prevista conferencia de las Naciones Unidas sobre el futuro de Afganistán tras la toma de posesión del nuevo presidente afgano. Merkel subrayó que dicha conferencia debe establecer un plan concreto de actuación en Afganistán para los próximos cinco años, en los que deben producirse "progresos sustanciales y cualitativos".
"Tenemos que conseguir que en los próximos cinco años demos realmente un gran paso adelante", dijo Merkel, quien comentó que el objetivo es que los afganos puedan finalmente valerse por sí mismos y que la fuerza internacional pueda ir reduciéndose gradualmente.
Merkel lamentó las posibles víctimas civiles del bombardeo con decenas de muertos en Afganistán ordenado por tropas alemanas y aseguró que los hechos serán investigados en profundidad. También la OTAN admitió que en el ataque aéreo podían haber muerto o resultado heridos varios civiles.
Por otra parte, al menos tres civiles murieron ayer como consecuencia de un atentado suicida con coche bomba en el exterior de la base militar de la OTAN en el aeropuerto de Kabul. Los talibán reivindicaron el ataque.