EFE/EP NUEVA YORK/GAZA
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El comité de Naciones Unidas que investiga posibles violaciones de los derechos humanos en la ofensiva militar de Israel contra Gaza acusó ayer al ejército israelí y a la milicia islamista de Hamas de cometer "crímenes de guerra" durante el conflicto de diciembre y enero pasados.
"La misión ha concluido que las acciones que se llevaron a cabo constituyen crímenes de guerra y posiblemente crímenes contra la humanidad", aseguró en la presentación del informe el jefe del comité, el jurista sudafricano Richard Goldstone. El informe de 574 páginas señala que la operación militar israelí Plomo Fundido tenía como blanco toda la población de Gaza, como parte de una política de "castigo colectivo" iniciada en junio de 2007 con el bloqueo impuesto al territorio palestino después de que Hamas tomara allí el poder.
Fuerza "desproporcionada"
La ofensiva israelí se inició con una serie de bombardeos aéreos el 27 de diciembre de 2008, dio paso a una invasión terrestre que finalizó el 18 de enero y dejó atrás más de 1.400 palestinos muertos, en su mayoría civiles.
Los cuatro miembros del comité aseguran en el informe que los militares israelíes utilizaron "la fuerza de manera desproporcionada" contra civiles palestinos, con el bombardeo de almacenes de alimentos, viviendas, fábricas y equipo de potabilización de agua. "Por los hechos analizados, la misión halla que la destrucción (de estas instalaciones) tenían como fin negarle el sustento a la población civil", resalta el documento, que califica de "ilegal" los ataques a residencias privadas, pozos y tanques de agua potable.
Israel, que rechazó cooperar desde el principio con la investigación, ha acogido con frialdad el informe. Tel Aviv considera que el mandato de Goldstone era "claramente parcial" y que "ignora los miles de ataques de misiles de Hamas contra civiles en el sur de Israel".
El comité asegura que los lanzamientos de cohetes desde Gaza a poblaciones israelíes constituyen también "crímenes de guerra y podrían llegar a ser crímenes contra la humanidad" por su naturaleza indiscriminada.
"Es un informe político que equipara a víctimas y verdugos, agredidos y agresores, con el objetivo de contentar a la ocupación sionista", dijo al respecto Ismail Radwan, destacado líder de Hamas.