EFE BERLÍN
Los sondeos difundidos ayer, a cuatro días de las elecciones generales alemanas, indican una mejora para el Partido Socialdemócrata (SPD) de Frank-Walter Steinmeier, que acorta distancias respecto a la Unión Cristiano Demócrata (CDU) de Angela Merkel y hace tambalear una alianza entre las filas de la canciller y los liberales.
Según los pronósticos del instituto Forsa, la Unión -integrada por la CDU de Merkel y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CSU)- cedió dos puntos y se situó en un 35% mientras que el SPD asciende al 26%, dos más que en el último sondeo. El Partido Liberal (FDP) sube asimismo un punto, hasta los 13%, mientras que los Verdes se mantienen estables en un 11%, al igual que La Izquierda, con un 10%.
Ello significa que una alianza entre la Unión y FDP tendrían un 48%, por lo que quedarían supeditados a una mayoría parlamentaria precaria, dependiente del reparto final de escaños.
Por su parte, el instituto Allensbach vaticina un 35% de votos a la CDU/CSU, un 24% al SPD, 13,5 puntos al FDP, 11% a los Verdes y un 11,5% a La Izquierda.
Una tercera encuesta del diario económico Handelsblatt, del instituto INFO, atribuye a la Unión un 34%, mientras el SPD sube hasta el 27%, el FDP y La Izquierda conseguirían un 12%, respectivamente, y los Verdes un 10%.
Este tercer sondeo, sin embargo, cuestiona ya la coalición entre democristianos y liberales a la que ambas formaciones aspiran y concede una suma mayor al bloque entre el SPD, La Izquierda y los Verdes.
Otra gran coalición
Estos porcentajes han sacado de nuevo a flote la alternativa de una reedición de la gran coalición entre la CDU-CSU y el SPD.
Steinmeier ha excluido, por su parte, toda colaboración a escala federal con La Izquierda -que aglutina a pos comunistas y ex socialdemócratas-, mientras que tanto Verdes como FDP han descartado participar en un tripartito liderado por la CDU, el primero, o el SPD, los segundos.