EFE/EP TEGUCIGALPA
Un albañil de 65 años que resultó herido en los disturbios que se registraron la noche del martes en Tegucigalpa murió ayer en un hospital de esta capital, según informó la Policía. Oficialmente se trata de la primera víctima mortal registrada en Honduras después de la llegada por sorpresa a Tegucigalpa del derrocado presidente hondureño, Manuel Zelaya, quien la madrugada de ayer decía tener información, no confirmada, de que había seis muertos. La misma Policía dijo ayer de que esa versión era falsa, aunque diversas fuentes periodísticas aseguran que otros cinco manifestantes están ingresados en el hospital Escuela de Tegucigalpa, y uno de ellos, de 24 años, se encuentra grave con un disparo en el abdomen.
Los disturbios continuaban ayer en varias zonas de la capital hondureña, mientras miles de personas se han lanzado a las calles en busca de alimentos, después de que el Gobierno de facto suspendiera durante varias horas el toque de queda decretado tras el regreso de Zelaya. Las puertas de los supermercados están abarrotadas de personas que buscan hacerse con alimentos y agua potable, y en medio de la desesperación, se han producido saqueos y enfrentamientos.
Micheletti se abre a la OEA
Mientras, el Gobierno golpista encabezado por Roberto Micheletti ha dicho estar dispuesto a permitir una visita de una misión de la Organización de Estados Americanos (OEA) para tratar de resolver la crisis.
Desde la embajada de Brasil, Zelaya, denunció ayer que el gobierno de facto planeó el martes asaltar la legación donde se encuentra refugiado y declarar que se había suicidado, pero dijo que el plan no se ejecutó por la intervención de la comunidad internacional.