EFE
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, defendió hoy ante la Asamblea General de la ONU la vuelta a la legalidad en Honduras y afirmó que "no vamos a aceptar un golpe antidemocrático y la democracia ha de volver" a ese país centroamericano.
En su discurso ante la Asamblea, Zapatero aseguró que la firme defensa de la democracia tiene hoy un nombre: Honduras.
El gobernante subrayó el apoyo de España y de la comunidad internacional a los países latinoamericanos, que, tras años de luchar por la democracia y los derechos humanos, "han decidido que van a ganar el desafío de Honduras".
Para el Gobierno español, la única salida es la restitución del presidente constitucional, Manuel Zelaya, antes de que se celebren las elecciones presidenciales en el país, previstas el próximo 29 de noviembre.
España, junto a los países de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea, acordó ayer la vuelta de los embajadores que fueron retirados de Tegucigalpa cuando Zelaya fue derrocado, el 28 de junio pasado.
Con el presidente constitucional de vuelta en el país desde este lunes y refugiado en la Embajada de Brasil, el Gobierno español respalda la constitución de una mesa de diálogo promovida por la OEA para alcanzar una solución dialogada y pacífica a la crisis.
CONFLICTO ENTRE ISRAEL Y PALESTINA
Zapatero, abogó también por avanzar en el proceso de paz en Oriente Medio para lograr dos Estados seguros, el de Israel y el de Palestina, que la comunidad internacional, dijo, tendrá que reconocer "en un tiempo razonable".
"El mundo tiene una tarea pendiente, la paz en Oriente Medio", manifestó Zapatero ante la Asamblea General de Naciones Unidas, donde pronunció un discurso centrado en la defensa del multilateralismo.
Zapatero, que iniciará una gira por la región el próximo 14 de octubre, al día siguiente de reunirse con el presidente estadounidense, Barack Obama, en la Casa Blanca, estimó que resulta imprescindible perseverar en la búsqueda de la paz en Oriente Medio por la proyección que tiene su inestabilidad en otros conflictos regionales.
Y la solución, en su opinión, pasará por contar con "dos Estados seguros; el Estado de Israel y el de Palestina, el cual la comunidad internacional tendrá que pensar en reconocer en un tiempo razonable".
El jefe del Ejecutivo destacó la influencia de ese conflicto en Afganistán y mostró su inquietud y preocupación por la situación que atraviesa el país.
No obstante, se mostró convencido de que la comunidad internacional sabrá encontrar la solución que, advirtió, "no es ni puede ser sólo militar".
A su juicio, la convicción compartida sobre el valor estratégico de la región y la solidaridad interna entre los países que están presentes en ella "son más vigorosas que nunca" y serán determinantes para hacer frente a las actuales dificultades.
España, aseguró, se siente orgullosa de llevar veinte años contribuyendo a misiones de paz de Naciones Unidas, un periodo en el que ha participado en 22 misiones con un total de más de 100.000 efectivos