AGENCIAS/
El presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, asegura que su país está dispuesto a "participar" en la construcción de una "paz y seguridad duraderas" en el mundo. Durante su intervención en la Asamblea General de la ONU, el iraní ha declarado que no tiene ningún problema para "estrechar las manos honestas".
A pesar de las buenas intenciones, Ahmadineyad ha seguido defendiendo el programa nuclear de Irán, puesto de nuevo en entredicho por EEUU, Rusia, Francia, Reino Unido, China, y Alemania, al tiempo que subraya que tiene "uno de los Gobiernos más progresistas y democráticos del mundo", en respuesta a las críticas por el pasado proceso electoral de su país.
"Hoy anunciamos el compromiso de participar en el proceso de construcción de una paz duradera y la seguridad mundial para todas las naciones basada en la justicia, la espiritualidad y la dignidad humana, al tiempo que defendemos nuestros derechos legítimos", afirma el mandatario.
Menos combativo que en anteriores intervenciones ante la ONU, Ahmadineyad asegura que su país, tras "treinta años de afrontar actitudes hostiles", desea crear "un mundo en el que prevalezca la justicia y la compasión".
Durante la intervención de Ahmadineyad, la delegación estadounidense, al igual que las de otros países occidentales, abandonaron el pleno de la Asamblea General.
Pese a rebajar el tono de anteriores intervenciones, Ahmadineyad ha arremetido en varias ocasiones contra Estados Unidos y, particularmente contra Israel, al que califica de nuevo como "el régimen sionista".
"Ya no es aceptable de que una pequeña minoría domine la política, la economía y la cultura de grandes partes del mundo mediante complicadas redes, y establezca una nueva forma de esclavitud, dañando la reputación de otras naciones, como las europeas y EEUU, para lograr sus ambiciones racistas", señala.
"Culpables de genocidio"
También acusó al Gobierno israelí de llevar a cabo "un genocidio" contra las poblaciones palestinas en los territorios ocupados, de los que fueron "expulsados" hace 60 años mediante la fuerza y la coerción.
"¿Cómo es que los crímenes de los ocupadores contra mujeres y niños indefensos y la destrucción de viviendas, granjas, hospitales, y escuelas, puede recibir el respaldo incondicional de ciertos gobiernos?", se pregunta.
Las palabras del presidente iraní suscitaron una reacción inmediata de Washington.
"Es una decepción que el señor Ahmadineyad de nuevo decida hacerse eco de un lenguaje antisemítico, ofensivo, y cargado de odio", declara el portavoz de la Misión de EEUU ante la ONU, Mark Kornblau.
Poco antes de que el presidente iraní interviniese ante este foro internacional, cientos de personas se congregaron en el exterior de la ONU con banderas iraníes y las caras pintadas de verdes para pedir libertad y democracia en ese país.