EFE TEGUCIGALPA
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El Gobierno golpista de Roberto Micheletti ha radicalizado su postura dentro y fuera de Honduras con la suspensión de las garantías constitucionales durante 45 días y la decisión de no admitir a funcionaros internacionales en el país al tiempo de advertir a Brasil del fin de la inmunidad de su legación. El decreto restringe durante 45 días las libertades de circulación y expresión, y prohíbe las reuniones públicas, entre otras medidas. Ordena, además, el desalojo de toda institución pública tomada por manifestantes, el cierre de medios de comunicación que "ofendan la dignidad humana, a los funcionarios públicos o atenten contra la ley" y la detención de personas que sean consideradas sospechosas.
En este sentido, el ejército hondureño cerró ayer dos medios de comunicación afines al depuesto presidente, Manuel Zelaya, el Canal 36 de televisión y Radio Globo, informaron el dueño de esta última, Alejandro Villatoro, y la Policía. Efectivos de la Policía y militares tomaron las instalaciones de ambos medios audiovisuales sin presentar una notificación legal, sino que los militarizaron.