Silvio Berlusconi acusó ayer al Tribunal Constitucional italiano de «ser de izquierdas» y aseguró que él sigue «para adelante» y no piensa dimitir porque «estas cosas me importan un pepino». Éstas fueron las primeras declaraciones públicas de Il Cavaliere tras conocer el veredicto final de la corte. «Con o sin laudo seguimos adelante, tenemos que gobernar cinco años. Jamás pensé que un Tribunal Constitucional con once jueces de izquierdas aprobase el texto. Era imposible», dijo Berlusconi. El primer ministro esperó ayer el veredicto en Palacio Chigi, sede del Ejecutivo italiano, reunido con sus ministros más allegados.