CARMEN POSTIGO ROMA/EFE
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El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, convirtió ayer la pérdida de la inmunidad que mantenía paralizados sus procesos judiciales en un desafío: "expondré a mis acusadores al ridículo y les mostraré a ellos y a los italianos de qué pasta estoy hecho". En declaraciones a Radio Rai, y tras reiterar que no dimitirá, ha asegurado que "hay dos procesos-farsas, absurdos, risibles que enseñaré a los italianos incluso yendo a la televisión". Se refería de este modo al caso del pago de 580.000 euros al abogado británico David Mills (ya condenado a cuatro años y medio de cárcel) para que testificara a su favor y a las presuntas irregularidades en la compraventa de derechos televisivos por parte de su grupo Mediaset.
Sin embargo, para sentarse en el banquillo en el caso Mills el proceso tendría que reanudarse de nuevo, con el nombramiento de los nuevos jueces, y, dado que el delito prescribe el próximo mes de marzo, resulta improbable que haya sentencia para entonces.
En cuanto al juicio de Mediaset, los delitos que pesan sobre Berlusconi se han reducido y también puede que los cargos prescriban.
Quizá por ello, en ningún momento el primer ministro ha apuntado la posibilidad de dimitir, sino todo lo contrario: "Sigo adelante, tranquilo y con más fuerza que antes". Berlusconi subrayó que ha gobernado sin esa ley desde 2001 a 2006 y que continuará gobernando "sin el Laudo Alfano".
Y con socarronería concluyó: "'Menos mal que está Silvio' (que es el titulo de la canción electoral), ya que de otra manera el país acabaría en manos de la izquierda que tiene una organización en la magistratura que usa el poder judicial con fines políticos".
Contra el presidente Napolitano
Al tiempo, el primer ministro ha vuelto a arremeter contra el Jefe del Estado, el ex comunista Giorgio Napolitano, al que ha acusado de ser de izquierdas. "Ha sido elegido por una mayoría de izquierdas que no tiene la mayoría en el país y tiene las raíces de su historia en la izquierda. Creo que incluso el último nombramiento de un magistrado de la Corte demuestra que de qué parte está".
Napolitano respondió ayer que está de parte de la Constitución, pero el líder opositor y ex magistrado Antonio de Pietro, de Italia de los Valores (IDV), ha cargado también contra el presidente de la República por firmar en su día el Laudo Alfano.
En la oposición, el más activo, sin duda, ha sido Di Pietro, ya que el líder del Partido Demócrata (PD), Dario Franceschini, se ha limitado a decir que la respuesta del pueblo a los ataques de Berlusconi a los órganos constitucionales se llevara cabo el 25 de octubre con las elecciones primarias de su grupo.
Di Pietro ha convocado una "gran manifestación, una Piazza Navona 2, para pedir en alta voz la dimisión de Berlusoni" y "para que vayamos a las urnas".