EUROPA PRESS/EFE ROMA
El jefe del Gobierno italiano Silvio Berlusconi, bromeó ayer al hablar sobre los esfuerzos del Ejecutivo para acabar con la mafia al decir: "A mi como mafioso no me han detenido todavía", durante una rueda de prensa tras el Consejo de ministros.
"El Gobierno está llevando adelante su lucha contra las organizaciones criminales. Detuvimos un gran número de mafiosos y fugitivos y esto es un éxito muy importante, que nos da confianza para poder continuar y llegar por fin a acabar con las organizaciones criminales de nuestro país", declaró Berlusconi.
Il Cavaliere, que en los próximos meses deberá hacer frente a al menos dos procesos judiciales, tras perder la inmunidad, se volvió a presentar ayer como víctima de un complot político al asegurar que todos "excepto el pueblo" están "en contra" de él.
Un lapsus con los jueces
"No dimitiré, soy el mejor primer ministro de la historia. Siempre me han absuelto, la prescripción no es una condena. Los juicios de Milán son auténticas farsas. Iré a la televisión y se lo contaré a los italianos. Los jueces son de izquierda. Quieren subvertir el voto de los electores", dijo Berlusconi en una rueda de prensa exaltada, donde incurrió en un curioso lapsus: "Soy un perseguido. El más grande de la historia por los magistrados, dado que siempre me han absuelto, con dos prescripciones. He gastado 200 millones en jueces... perdón en abogados", fnalizó.