El Gobierno de la República Checa mostró ayer su satisfacción con la ratificación polaca del Tratado de Lisboa, y expresó su esperanza de que lo mismo se produzca en Praga antes de fines de año. El ministro de Asuntos Comunitarios, Stefan Füle, manifestó que "creemos que el Tratado de Lisboa entrará en vigor antes de fin de año".
El Gobierno checo reconoció que el requerimiento del presidente checo, el euroescéptico Vaclav Klaus -de lograr una exención respecto a la Carta de Derechos Fundamentales de la UE- fue "algo nuevo" para el Ejecutivo. Klaus aseguró el viernes querer evitar posibles reclamaciones alemanas de la región fronteriza de los Sudetes. efepraga