REDACCIÓN
El Gobierno francés ha salido en defensa de Jean Sarkozy, el hijo mayor del presidente de la república, Nicolas Sarkozy, de la acusación de nepotismo al saberse que estará al frente de La Defense, el mayor barrio de negocios de Europa, junto a París.
El primer ministro, François Fillon, ha afirmado que no hay razón para la polémica, que a su juicio es una maniobra de distracción de la izquierda, sobre todo porque Jean Sarkozy no va a ser designado para la presidencia del organismo que gestiona La Defense (el EPAD) sino que será elegido.
"Es una competición", ha subrayado en una entrevista a la emisora de radio "RTL" Fillon, que ha recordado que es el consejo de administración del EPAD el que elige a su presidente entre los consejeros generales (diputados provinciales) del departamento, y que Jean Sarkozy es uno de ellos porque fue elegido concejal de la ciudad de Neuilly en los comicios municipales.
El propio hijo de Sarkozy ha defendido su ambición de ponerse al frente de La Defense -"estoy muy decidido, muy motivado"- con el mismo argumento del que fue elegido en 2008 consejero general por Neuilly "por sufragio universal". "Haga lo que haga seré criticado", se ha quejado en declaraciones a "Le Parisien".
Nombramiento polémico
Las principales críticas por nepotismo han llegado del Partido Socialista, y así su ex candidata presidencial Ségolène Royal sugirió que el interés de colocar a su hijo en la presidencia de La Defense es que Sarkozy dispondría así del tesoro de ese organismo con vista a su reelección como jefe del Estado en 2012.
Otro de los barones socialistas, el ex primer ministro Laurent Fabius, optó por la ironía al señalar que en el mayor barrio de negocios de Europa "se necesita a alguien que sea un buen jurista y (Jean) Sarkozy está en el segundo curso de Derecho, un elemento muy muy fuerte", antes de señalar en el mismo tono que hay una cuestión "muy injusta", y es "¿qué van a hacer los otros hijos?" del jefe del Estado.