EFE BAGDAD
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En el peor atentado registrado en Iraq desde hace un mes, al menos 21 personas murieron ayer y unas 80 resultaron heridas por tres bombas que estallaron en cadena en la ciudad de Ramadi. Fuentes policiales dijeron que el mayor número de víctimas se produjo al estallar dos coches bomba, con pocos minutos de diferencia, en el aparcamiento de un complejo de Ramadi, que alberga varios edificios, entre ellos el de la gobernación y el de la comisaría de policía.
Primero hubo allí una explosión, y cuando los curiosos se acercaron para atender a las víctimas, estalló el otro coche bomba. La tercera explosión se produjo en las inmediaciones del hospital central de Ramadi. La tragedia en este último punto pudo ser mayor. La bomba la llevaba un suicida que conducía un vehículo cargado de explosivos, pero en el control de entrada del hospital fue interceptado por los policías que lo custodian, y en ese momento activó el detonador. Dos de los muertos se registraron a la entrada del hospital, y las restantes víctimas mortales, en las dos explosiones anteriores.
Ramadi es la capital de la provincia de Al Anbar. Esa región llegó a ser uno de los feudos de Al Qaeda en Iraq, hasta que milicias locales apoyadas por el Gobierno, los llamados Consejos de Salvación, desalojaron a gran parte de los terroristas con la colaboración del Ejército de EE UU.