EUROPA PRESS LONDRES
El primer Ministro británico, Gordon Brown anunció ayer privatizaciones por valor de 16.000 millones de libras esterlinas (unos 17.200 millones de euros), para ayudar a reducir el déficit público. Entre los activos públicos que serán vendidos en los próximos dos años destaca el puente de Dartford y la compañía de apuestas Tote o la línea ferroviaria bajo el Canal de la Mancha, destacó Brown en un discurso pronunciado en la City (centro financiero de Loondres).
También confirmó que el Gobierno volverá a poner a la venta la sociedad Studen Loan Book, que fue paralizada el pasado mes de marzo por las entonces poco propicias condiciones del mercado También pretende poner a la venta su participación en la compañía Urenco, que opera plantas de enriquecimiento de Uranio en Reino Unido, Alemania y Holanda, aunque esta desinversión está condicionada a la resolución de "asuntos relacionados con la seguridad".
Subida de impuestos
Pero el grueso total de las desinversiones se realizará a través del impulso de las ventas de activos entre las autoridades locales, detalló Brown, quien recordó que el proyecto forma parte de un plan de recorte del déficit que también incluye incrementos de impuestos que ya han sido anunciados y que podrían aportar a las arcas estatales 13.000 millones de libras esterlinas durante los próximos cuatro años.
El déficit público británico está estimado en 175.000 millones de libras (unos 192.000 millones de euros) en los próximos dos años. El jefe del Gobierno explicó que el Reino Unido está "a mitad de camino" en el proceso para superar la recesión y advirtió de que hay un riesgo de entrar en depresión si se recorta el gasto público muy rápidamente, como plantea la oposición conservadora británica.
Estímulos fiscales
Brown, por tanto, considera "esencial" continuar con los estímulos fiscales y la inversión en mejoras para los trabajadores para trabajar con Europa y el resto del mundo con el objeto de reparar la economiza mundial.
El primer ministro británico habló de una división fundamental entre los políticos del país con respecto al proyecto. "Algunas personas podrían frenar el estímulo fiscal ahora, en un momento en el que la economía aún está en dificultades. Algunas personas podrían cesar el alivio cuantitativo y esto podría impedir la recuperación", reclamó.
Con estos planes, el primer ministro quiere convencer al electorado de que el Gobierno laborista tiene programas alternativos a los conservadores, que ya han anticipado que -si llegan al poder en 2010- habrá una fuerte reducción del gasto público para atajar el alto déficit. El portavoz del Tesoro conservador, Philip Hammond, señaló ayer que Brown busca con este anuncio "titulares" para salvar su futuro político, ya que los tories parten en cabeza.