EUROPA PRESS ROMA
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La combinación de la crisis económica con la crisis alimentaria ha provocado que la cifra de hambrientos en el mundo haya alcanzado los 1.020 millones de personas, según revela un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y del Programa Mundial de Alimentos (PAM) publicado ayer con motivo de la celebración, mañana, del Día Mundial de la Alimentación.
"El aumento del número de víctimas del hambre es intolerable", aseguró el director general de la FAO, el senegalés Jacques Diouf. "Tenemos los medios técnicos y económicos para hacer desaparecer el hambre, lo que falta es voluntad política para erradicarla", afirmó. Diouf también indicó que la clave es invertir en agricultura en los países en desarrollo, "ya que un sector agrícola saludable es esencial no sólo para vencer al hambre y la pobreza, sino también para asegurar un crecimiento económico generalizado y la paz y estabilidad en el mundo".
Menos ayudas a la agricultura
El informe señala que casi todas las personas malnutridas vive en los países en desarrollo. Entre 1995 y 1997 y 2004 y 2006, coincidiendo con un descenso sustancial de la ayuda oficial al desarrollo a la agricultura, el número de hambrientos se disparó en todas las regiones excepto en Latinoamérica y el Caribe, donde aumentó posteriormente esta cifra por la crisis económica y alimentaria.