EFE LONDRES
Osama bin Laden, el terrorista más buscado del mundo, pegaba a sus hijos y le gustaban los coches rápidos, cultivar girasoles y escuchar a la BBC. Eso es lo que afirma su primera esposa, Najwa bin Laden, en un libro escrito al alimón con su cuarto hijo, Omar, bajo el título de "Growing up Bin Laden" de próxima publicación en Gran Bretaña y de cuyo contenido informó ayer el diario The Daily Telegraph.
Najwa se casó a los quince años con su primo Osama, que tenía diecisiete, y le dio siete hijos, entre ellos Omar, y cuatro hijas. Osama bin Laden tuvo un total de seis esposas, a las que mantenía en casas de estilo espartano en Arabia Saudí y, tras su exilio de ese país, en Sudán, donde, según el libro, no se les permitía utilizar ningún aparato eléctrico.
A sus hijos los pegaba por enseñar demasiado los dientes cuando sonreían y, para que se curtiesen, los mandaba a dormir al desierto o a escalar montañas sin provisión de agua. Bin Laden, líder de la red Al Qaeda, llegó a tener al menos un Mercedes dorado y en cierta ocasión compró una lancha rápida. "Nada le satisfacía más que ir al desierto en un coche veloz, que luego dejaba aparcado allí mientras hacía largas caminatas"", explica la que fue su esposa en el libro.
Según su hijo, Osama bin Laden presumía de su talento para los cálculos aritméticos y le encantaba retar a la gente a ver si le vencían con una calculadora.