EFE SAN PETERSBURGO (RUSIA)
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, llegó ayer a San Petersburgo en una visita privada para reunirse con su colega ruso, Vladímir Putin, quien acaba de cumplir 57 años. Putin recibió personalmente a Berlusconi en el aeropuerto Púlkovo, de la antigua capital de los zares y ciudad natal del ex presidente y actual jefe del Gobierno ruso. El portavoz de Putin, Dmitri Peskov, informó de que la visita de Berlusconi es de carácter privado, lo que no impedirá que ambos gobernantes repasen algunos proyectos conjuntos energéticos y de inversión y las relaciones económicas y comerciales bilaterales.
La visita ha provocado la reacción de la oposición que ha criticado la poca información difundida sobre el encuentro. "¿En qué país puede suceder que el primer ministro vaya en un viaje secreto a visitar al líder de uno de los mayores países del mundo? Es una cosa increíble.", manifestó el dirigente del opositor PD Francesco Rutelli.
Berlusconi gana en el PE
Por otra parte, los grupos conservadores del Parlamento Europeo (PE) lograron ayer frenar por sólo tres votos de 686 la propuesta del centroizquierda del hemiciclo para censurar la "presión y la intimidación" contra los periódicos ejercida, a su juicio, por el Gobierno de Berlusconi. Contra todo pronóstico, el texto se quedó sin ser aprobado después de haber superado todas las votaciones párrafo por párrafo.