EFE BERLÍN
?
El futuro gobierno alemán apostará por las rebajas fiscales y el apoyo a las familias y a las pequeñas y medianas empresas como fórmula central para combatir la crisis económica y volver a la senda del crecimiento económico. Así se desprende del acuerdo de coalición, presentado ayer por la canciller, Angela Merkel, el futuro vicecanciller y jefe del Partido Liberal (FDP), Guido Westerwelle, y el presidente de la Unión Socialcristiana (CSU) y primer ministro bávaro, Horst Seehofer.
"Cumpliremos lo que dijimos durante las elecciones y no subiremos impuestos sino, por el contrario, rebajaremos las cargas fiscales para los ciudadanos y las empresas", dijo Merkel. La canciller subrayó además que la promesa de no subir impuestos era válida para los cuatro años de la legislatura y sostuvo que la reforma fiscal conseguirá que Alemania salga "reforzada" de la crisis económica.
Westerwelle, por su parte, dijo que el acuerdo de coalición tenía un sello liberal y celebró las rebajas fiscales proyectadas, aunque éstas no alcancen el monto que propuso su partido durante la campaña electoral. "Queremos que otra vez merezca la pena trabajar y que los ciudadanos obtengan más de su salario bruto", dijo Westerwelle. "Queremos que las familias sean aliviadas y empezaremos con ello el 1 de enero de 2010", agregó el futuro vicecanciller.
Reforma progresiva
El subsidio familiar deberá aumentarse de los 164 euros mensuales actuales a 200 euros y la cantidad desgravable por hijo deberá subir de los 6.024 euros al año a 7.004 euros. En total, se calcula que las ayudas a las familias deberán tener un coste para el Estado de 8.500 millones de euros. Además, se aplicarán modificaciones a la ley de imposición a las empresas y al impuesto sobre las herencias que significarán un alivio global de 2.500 millones de euros.
A eso deberá agregarse la reforma fiscal que se concentrará en modificar lo que se ha llamado la "progresión fría" que en ocasiones lleva a que las alzas salariales sean devoradas en buena parte por el cambio de tarifa fiscal y que deberá aprobarse en 2011. En total, se proyecta una rebaja fiscal de 24.000 millones de euros que se realizará en varios pasos y que deberá cerrarse en 2013.
Merkel defendió ayer las rebajas fiscales pese a la difícil situación financiera diciendo que la única forma de enfrentar el reto de la consolidación presupuestaria era fomentando el crecimiento y el empleo. "Por 100.000 parados menos habrá cerca de 2.000 millones de euros menos de costos", dijo Merkel.
El acuerdo también contempla una reforma de la financiación del sistema sanitario que en principio deberá llevar a que se congele la cuota por trabajador que pagan los patronos.