EFE MOSCÚ
Geólogos letones confirmaron ayer que la supuesta caída de un meteorito la noche del domingo en una granja de Letonia fue un engaño escenificado por personas deseosas de hacer negocio atrayendo a curiosos y turistas al lugar del suceso.
"En los límites del cráter se ven los rastros de las palas y se observa cómo se arrancaron las malas hierbas. Esta es la versión oficial a la que hemos llegado", aseguró Girts Stinkulis, jefe del departamento de geología de la Facultad de Geografía de la Universidad de Letonia, a la agencia Baltic News Service (BNS).
El experto añadió que "las dimensiones del cráter no se corresponden con las que suelen dejar habitualmente los meteoritos al caer". "El terraplén es demasiado pronunciado y su profundidad demasiado grande", dijo el geólogo, que añadió que, su opinión, es compartida unánimemente por expertos universitarios con experiencia en meteoritos.
Stinkulis opinó que el objeto incandescente que se pudo ver en las imágenes y fotografías reproducidas por los medios de comunicación pudo ser polvo de aluminio.
Una multa importante
En cuanto a los protagonistas del engaño, el profesor comentó que, posiblemente, estos buscaran "crear escándalo u otra cosa". Al respecto, la ministra del Interior letona, Linda Murnietse, aseguró a la agencia oficial rusa Itar-Tass que los protagonistas de "la malvada broma" deben ser castigados y tendrán que pagar una importante multa.
"Si se concluye que alguien bromeó, pues tendrá que pagar y mucho, ya que debido al incidente se movilizó a la policía y a los equipos de salvamento y a científicos y a otras muchas estructuras y también se utilizaron equipos muy caros", señaló.
La agencia oficial rusa RIA-Nóvosti y varios canales de televisión informaron ayer sobre la caída de un meteorito anoche en el norte de Letonia, junto a la frontera con Estonia.
El meteorito habría caído en una granja en la afueras de la localidad de Mazsalaca y habría creado un cráter de 20 metros de diámetro. Las autoridades locales, que en un primer momento no pudieron precisar si se trataba de un meteorito o un fragmento de un satélite artificial, acordonaron el lugar donde cayó el objeto procedente del cielo.