IGOR G. BARBERO ISLAMABAD/EFE
Pakistán sufrió ayer el ataque terrorista más sangriento de los últimos dos años, con la muerte de más de 90 personas por la explosión de un coche bomba en Peshawar (noroeste), el mismo día en que la secretaria de Estado de EE UU, Hillary Clinton, comenzó su primera visita oficial al país.
El ataque, atribuido a los talibanes, tuvo lugar en torno a las 13.20 hora local (07.20 GMT) en un mercado de una zona céntrica de la capital de la Provincia de la Frontera del Noroeste, y causó la muerte de al menos 92 personas y heridas a 170, informó una fuente del hospital Lady Reading, al que fueron trasladadas las víctimas. Entre los fallecidos hay decenas de mujeres y niños y 60 heridos se encuentran en estado crítico.
El artefacto, con una carga explosiva de unos 150 kilogramos, estaba situado en el interior de un vehículo y fue detonado en el Peepal Mandi Bazaar, un pequeño pero concurrido mercado de Peshawar, según explicó una fuente policial.
Comercios y edificios destruidos
La explosión destruyó decenas de vehículos, casi una treintena de comercios, muchos de los cuales estuvieron durante horas en llamas, y provocó el derrumbe de hasta seis edificios, según diversas fuentes policiales citadas por los medios paquistaníes.
Anoche, los equipos de rescate continuaban retirando cadáveres de los escombros y las autoridades temían que aún haya personas atrapada entre los escombros.
Tanto el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, como el presidente, Asif Alí Zardari, condenaron el ataque, que se enmarca en una ola terrorista que ha sacudido diversos puntos del país durante las últimas semanas y ha dejado unos 300 muertos.
El atentado es el mayor que sufre Pakistán desde el 18 de octubre de 2007, cuando un suicida acabó con la vida de unas 150 personas a la llegada a la ciudad de Karachi (sur) de la ex primera ministra Benazir Bhutto, quien falleció en otro ataque dos meses después.
La acción terrorista fue perpetrada poco después de la llegada de Clinton a Islamabad para una visita de tres días. En una rueda de prensa junto a su homólogo paquistaní, Shah Mehsud, Clinton prometió a Pakistán "toda la ayuda necesaria" para derrotar al terrorismo.