EFE VIENA
Las negociaciones para aliviar las tensiones con Irán continúan después de que Teherán pidiera ayer al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) modificar un plan para procesar en el extranjero su uranio poco enriquecido. La idea es sacar de Irán 1,2 toneladas de uranio poco enriquecido, lo que aplacaría las sospechas de que pretende usarla en armamento nuclear. Además, reduciría drásticamente sus reservas de uranio y con ello se ganaría tiempo para una posible negociación, ya que para producir una bomba atómica se necesitan alrededor de dos toneladas de ese material enriquecido al 90%. El uranio se procesaría en el exterior y sería devuelto a Teherán como combustible nuclear para alimentar un reactor médico.