El presidente de EE UU, Barack Obama, asistió en la madrugada de ayer en la base aérea de Dover (EEUU) a la llegada de ataúdes con los restos de 15 soldados y tres civiles muertos en Afganistán. Obama asistió a la ceremonia de transferencia desde un avión C-17 a una sala de los ataúdes con los restos de 15 soldados y tres agentes de la Dirección de Control de Drogas. El Pentágono suspendió este año la prohibición de cobertura de los medios en el arribo de los ataúdes, impuesta por el presidente George H. Bush (padre) en la primera Guerra del Golfo, y continuada por su hijo, el presidente George W. Bush.