EUROPA PRESS/EFE LONDRES/KABUL
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Los talibanes reivindicaron ayer la autoría del ataque cometido el martes por un policía afgano en la provincia de Helmand (sur) en el que murieron cinco soldados británicos y otros seis resultaron heridos de gravedad, según indicó ayer a la Cámara de los Comunes el primer ministro británico, Gordon Brown. Las autoridades británicas y las afganas investigan el incidente.
Según explicó el portavoz de las fuerzas británicas en Helmand, teniente coronel David Wakefield, el agente afgano abrió fuego contra los soldados británicos, tres pertenecientes a los Guardias Granaderos y dos a la Real Policía Militar, en un puesto de control en el distrito de Nad-e'Ali antes de darse a la fuga pese a que los militares respondieron al ataque y abrieron fuego contra él. Por el momento, según Defensa, se desconocen "sus motivos y paradero".
La BBC había afirmado previamente que el asaltante sería un agente llamado Gulbuddin, quien aparentemente habría estado implicado en una disputa con su comandante, si bien fuentes tribales apuntaron a un vínculo con los talibanes. En el ataque resultaron heridos dos agentes afganos.
El Daily Telegraph precisó, por su parte, que los soldados se habían quitado su chaleco antibalas y su casco antes de ser tiroteados por el policía afgano, presuntamente armado con un fusil AK47.
Entrenaban a la policía afgana
El coronel Wakefield explicó que los soldados muertos habían estado entrenando y viviendo junto con varios policías afganos en un puesto de control policial durante las dos últimas semanas.
Para las tropas británicas, 2009 es el peor año desde la Guerra de las Malvinas de 1982. Con estas cinco últimas bajas, se eleva a 94 el número de militares británicos muertos este año en suelo afgano, mientras asciende a 229 el de fallecidos en Afganistán desde el comienzo de la guerra en 2001.