EFE BEIRUT
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El Líbano parece haber salido del túnel político. Cinco meses después de las elecciones, la oposición libanesa, incluido Hizbulá, accedió a sumarse a un Gobierno de unidad nacional propuesto por el designado primer ministro Saad Hariri. Este acuerdo, que fue propuesto antes del verano, se produjo en una reunión durante la madrugada, y después de casi cinco meses de difíciles negociaciones con el primer ministro. Hasta ahora, las negociaciones tropezaban en el hecho de que los líderes políticos no se ponían de acuerdo sobre el reparto de carteras y sus titulares.
"Los participantes en la reunión acordaron formar un Gobierno de unidad en virtud de los reglamentos aprobados durante las negociaciones", dijo Hizbulá en un comunicado. Saad Hariri, hijo del ex primer ministro asesinado Rafic Hariri apoyado por Estados Unidos y Arabia Saudita, fue elegido como primer ministro designado después llevar a su coalición, que se opone a la influencia de Siria en el país, a la victoria en las elecciones parlamentarias de junio.
El primer ministro ha estado durante meses intentando lograr un acuerdo con la oposición para formar un gabinete de unidad nacional.
Las concesiones de Hariri
La fórmula adoptada, que se mantendrá en el nuevo gabinete, comprenderá 15 carteras para la mayoría, 10 para la oposición y los cinco restantes los nombrará el presidente.
Para salir del estancamiento, Hariri hizo una concesión al líder cristiano opositor Michel Aoun: mantener a su yerno Gebran Bassil como ministro. Hizbulá, que lidera la oposición, se aseguró las carteras de Agricultura y Reforma Administrativa.