EFE/EFE/EP BAGDAD
El Parlamento iraquí aprobó ayer una largamente postergada ley electoral, allanando el camino para los comicios generales programados para comienzos de 2010 -cruciales para la estabilidad del país-, tras superar una controversia sobre la disputada ciudad de Kirkuk. En una tumultuosa sesión, la Cámara aprobó las modificaciones a la norma con 141 votos a favor, con un quórum de 195 diputados de los 275 escaños existentes.
La elección parlamentaria del 2010 es una prueba de fuego para el país, a medida que sale de la guerra sectaria desencadenada tras la invasión de Estados Unidos en el 2003 y comienza a ponerse de pie mientras las fuerzas de Washington inician su retirada.
Todavía queda que la comisión electoral fije la data de los comicios, prevista inicialmente para el 16 de enero. "Las elecciones no podrán ser organizadas en la fecha prevista y se fijará una nueva fecha", advirtió Hamdia al-Husseini, uno de los responsables de la comisión electoral. Serán las segundas elecciones legislativas en Irak tras la caída de Saddam Hussein.
El presidente de EE UU, Barack Obama, alabó la aprobación de la ley. "Este acuerdo es un avance en el progreso político que puede llevar paz duradera y unidad a Irak y permitir una transición ordenada y responsable de las tropas de Estados Unidos fuera del país para septiembre", dijo Obama en la Casa Blanca.Obama, afirmó que la ley facilitará la retirada de las tropas estadounidenses.