EFE PARÍS
La visión de su participación personal en la caída del Muro de Berlín, introducida en Facebook por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, abrió ayer en Francia una controversia, al no coincidir sus fechas y recuerdos con las de otros testigos de la época.
El jefe de Estado francés colgó el domingo en esa red social su evocación de un viaje que asegura improvisó el mismo 9 de noviembre de 1989, al conocer las informaciones procedentes de Berlín, con el objetivo de "participar en el acontecimiento" que se perfilaba. Según su entrada en internet, que incluye una foto junto al muro, al que ataca con una especie de buril o punzón, le acompañó en aquel histórico periplo el líder del partido conservador RPR y futuro primer ministro del entonces presidente galo, Jacques Chirac, Alain Juppé.
Medios franceses e internautas subrayaron ayer, sin embargo, que el entonces secretario general adjunto de UMP, no pudo estar el 9 de noviembre de 1989 en Berlín, pues las radios y televisiones de Alemania del Oeste no evocaron la posibilidad de una "libre circulación" hasta las ocho de la noche de ese mismo día.
El periodista del diario Liberation Alain Aufray precisó ayer que el muro no cayó hasta el día 10 y, sobre todo, que "solo después de las once de la noche" del 9 de noviembre los guardas fronterizos de Alemania del Este terminaron levantando la barrera.
Información igualmente desmentida por testigos seguros de que aquel 9 de noviembre el entusiasmo se acumulaba al Este y no al Oeste del muro; que su destrucción solo comenzó el día 10 de noviembre y que los alemanes del Oeste solo lo franquearon ese día.
En su libro La tentation de Venise, escrito en 1993, Juppé fechó su viaje con Sarkozy a Berlín el 16 de noviembre, aunque ayer, en una entrevista a TV5Monde, afirmó haber estado en Berlín "el 10 o el 11 de noviembre".