MARIO VILLAR BRUSELAS/EFE
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Los Veintisiete siguen sin ponerse de acuerdo sobre quiénes deben ser el presidente estable de la UE y el jefe de la diplomacia comunitaria, según confirmó ayer el presidente de turno, Fredrik Reinfeldt, que tratará de presentar la próxima semana un candidato con un "apoyo amplio" para cada puesto.
El primer ministro sueco, que ayer convocó una cumbre europea extraordinaria el día 19 para decidir los nombramientos, reconoció que tiene sobre la mesa "muchos nombres". "Mi intención es presentar un candidato por puesto y asegurarme de que tengo el respaldo suficiente para que sean elegidos", dijo Reinfeldt en la sede del Parlamento Europeo.
El primer ministro sueco advirtió de que para ello necesitará "tiempo" y explicó que ha tenido que trabajar durante dos días para completar la primera ronda de contactos con los gobiernos.
Reinfeldt dejó entrever en su comparecencia las dificultades del proceso y recordó que hay que conjugar en el nombramiento de sólo dos personas muchos "equilibrios". "El principal equilibrio es el político entre la izquierda y la derecha, pero no es el único. También hablamos de equilibrio entre Estados miembros pequeños, medianos y grandes, norte y sur, oeste y este, género...", señaló.
Van Rompuy se destaca
A día de hoy, el jefe del Gobierno belga, Herman Van Rompuy, aparece como el principal favorito para convertirse en el primer presidente permanente del Consejo de la Unión Europea, según coinciden diversas fuentes diplomáticas, por delante de sus colegas de Luxemburgo y Holanda, Jean-Claude Juncker y Jan-Peter Balkenende, respectivamente.
Sin embargo, el martes el primer ministro británico, Gordon Brown, volvió a defender la candidatura de su antecesor en el cargo, Tony Blair, que hasta hace poco era una de las primeras opciones, pero que no ha conseguido recabar el apoyo de muchos miembros de la familia socialdemócrata.
En cuanto al nuevo responsable de política exterior y de seguridad, la negativa del ministro británico de Exteriores, David Miliband, parece haber abierto la puerta a Massimo D'Alema, ex primer ministro y ex titular de Exteriores de Italia. D'Alema, sin embargo, despierta recelos en la familia conservadora y en muchos países del centro y este de la UE por su pasado comunista.