EFE/EP BRUSELAS
El primer ministro sueco, Fredrik Reinfeldt, apeló ayer a la "colaboración" de todos sus colegas de la Unión Europea para superar el punto muerto en que se encuentra la elección del primer presidente europeo y del futuro alto representante de Exteriores.
Reinfeldt, que ejerce la presidencia semestral de la Unión, reconoció que sigue sin haber acuerdo,cuando hoy se celebra la cumbre extraordinaria en la que los Veintisiete deben decidir quiénes ocuparán esos dos cargos a partir del 1 de diciembre.
Hasta ahora se daba por hecho que el cargo de presidente correspondería a algún miembro de la familia conservadora (PPE), mayoritaria tanto en el Consejo Europeo como en el Parlamento, y que un socialista sucedería a Javier Solana como alto representante con poderes muy reforzados. Además, ninguno de los gobiernos de los principales estados miembros, salvo el británico -que defiende al ex primer ministro Tony Blair-, han presentado candidatos para el cargo de presidente, lo que ha llevado a pensar que se estaba reservando para un dirigente de algún país pequeño.
Protesta de eurodiputadas
De hecho, son tres primeros ministros del Benelux quienes encabezan hasta ahora las encuestas: el belga Herman Van Rompuy, el holandés Jan Peter Balkenende, y el luxemburgués Jean-Claude Juncker. Sin embargo, las quinielas se han abierto, y el creciente clamor para que los máximos líderes -hombres en una proporción de 24 a 3- tengan en cuenta a las mujeres todavía eleva más el suspense.
Una veintena de eurodiputadas se enfundaron ayer corbata y sombrero de ejecutivo, incluso se pintaron bigote, para pedir a las puertas del Consejo de la UE una mayor presencia de mujeres en los principales puestos de decisión.
Currículum vitae en mano, las europarlamentarias repitieron su amenaza hecha pública el martes y reiteraron que pedirán el veto a la futura Comisión para 2009-2014, si el número de comisarias no supera a las ocho actuales.
La tradición dicta que los líderes europeos nunca votan y que todas las decisiones de trascendencia las toman por consenso. Sin embargo, Reinfeldt dice que el nuevo tratado dispone que la designación puede decidirse por "mayoría cualificada". "Quiero ser claro en un punto: está previsto que el presidente del Consejo se vote, si es necesario, por mayoría cualificada", enfatizó.