EFE LONDRES
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El teniente general Jim Dutton, al frente del mando británico en Afganistán, se declara a favor de amnistiar a los combatientes talibanes dispuestos a pasarse al Gobierno afgano aunque sean directamente responsables de muertes de civiles o militares. En declaraciones al The Daily Telegraph, Jim Dutton, que fue jefe adjunto de las fuerzas de la OTAN el año pasado, explica que hay que ofrecerles empleos y ayuda a quienes abandonen las filas de los talibanes. "Queremos la reintegración (en la sociedad afgana) de los hombres en edad militar y ver la forma de reconocer a los grupos de combatientes que se pasen al lado del Gobierno", explica el militar británico de más alta graduación en Afganistán.
Según Dutton, quienes critican el que se vaya a recompensar a gentes con "las manos ensangrentadas" a cambio de que renuncien a la violencia no han aprendido las lecciones de otros conflictos.
Para el general británico, hay que aceptar en Afganistán lo que ha ocurrido en otros conflictos: "La vida está llena de compromisos, y siempre habrá gente que no comprenda que eso forma parte de un marco más amplio".
Los diplomáticos británicos han elaborado un plan tendente a que el gobierno del presidente afgano, Hamid Karzai, acoja a los talibanes que no han estado luchando por motivos "ideológicos".
Una iniciativa paralela de la OTAN es la que ha diseñado Graeme Lamb, un ex general británico que tuvo un papel clave en la creación en Iraq de concejos dispuestos a apoyar a los ex insurrectos que optasen por combatir a Al Qaeda, y a quien se unió en Kabul el general Richard Barrons, experto en contrainsurgencia.
Califica de "marcianos" a los militares de EE UU en Iraq
Un jefe militar británico describe a sus homólogos estadounidenses en Iraq como un "grupo de marcianos" para quienes "dialogar es algo totalmente extraño" en documentos filtrados al diario "The Daily Telegraph". En los documentos, el coronel JK Tanner se queja del trato dado a los militares británicos por sus colegas estadounidenses, pese a la "especial relación" entre Washington y Londres de la que siempre hablan los políticos del Reino Unido.
El general Andrew Stewart, el mando británico de más alta graduación en Iraq, explica en otros documentos cómo durante la ocupación de Iraq se había visto obligado a "desobedecer" o "burlar" las órdenes de sus superiores estadounidenses. efe londres