EFE LONDRES
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El entonces ministro de Justicia lord Goldsmith escribió en 2002 un memorándum al primer ministro británico Tony Blair en la que le advirtió de la ilegalidad de atacar a Iraq, de acuerdo con el derecho internacional. Según una información que publicó ayer el dominical The Mail on Sunday, ése es uno de los documentos más comprometedores que se presentarán a la comisión investigadora sobre la guerra de Iraq, que se celebra actualmente a Londres.
Blair se negó entonces a aceptar el consejo de su viejo amigo Goldsmith y dio incluso instrucciones para que no se le dejara hablar y se le excluyese de las reuniones del Gobierno.
Al sentirse ninguneado, Goldsmith amenazó supuestamente en presentar su dimisión, pero le presionaron para que no lo hiciera y publicó algún tiempo después otro documento que daba luz verde a la invasión.
Goldsmith escribió el 29 de julio de 2002 una carta a Blair en la que le advertía de las dificultades legales del plan de invasión. Según Goldsmith, aunque las reglas de la ONU autorizaban "una intervención militar por razones de autodefensa", ésa condición no se daba ya que Gran Bretaña no había sido amenazada por Iraq.