EFE LA HAYA
Estados Unidos chocó ayer con Rusia y España en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) con posturas contrapuestas, la del primero favorable y la de los segundos contraria, a la declaración de independencia de Kosovo en febrero de 2008.
La CIJ, el máximo tribunal de Naciones Unidas, celebra desde el pasado día 1 una serie de audiencias orales en las que una treintena de países exponen sus argumentos a favor o en contra de la legalidad de la independencia de Kosovo.
Con un discurso más político que legal, EE UU defendió que el derecho internacional "no regula, ni autoriza, ni prohíbe declaraciones de independencia", las cuales, defendió, son un "acto de la voluntad de una población".
El asesor legal estadounidense, Harold Hongju, instó a la Corte a que no se pronuncie sobre la legalidad de la independencia kosovar, pero que "de hacerlo, sea de forma positiva" y dejando "tal y como está" el actual estatus de Kosovo.
Una declaración ilegal
"España está convencida de que la declaración unilateral de independencia de Kosovo, no es acorde con el Derecho Internacional, ni con el principio de soberanía e integridad territorial de Serbia", mantuvo ayer, por su parte, la consejera legal del Ministerio de Asuntos Exteriores, Concepción Escobar Hernández. España argumentó que al declararse independiente, Kosovo "asumió competencias" que correspondían al Consejo de Seguridad de la ONU, ya que en su opinión, correspondería a este órgano y no a las "instituciones provisionales" de gobierno de Pristina "decidir sobre el estatus político final".