EFE/EP COPENHAGUE
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La Cumbre de la ONU sobre Cambio Climático de Copenhague navegaba ayer sin rumbo en su tercer día, en medio de un claro enfrentamiento entre naciones ricas y pobres tras filtrarse un documento del gobierno danés respecto a un nuevo acuerdo sobre la reducción de gases de efecto invernadero, rechazado por los países emergentes.
El primer ministro danés, Lars Loekke Rasmussen, quitó ayer hierro al texto publicado por el diario británico The Guardian y resaltó que la presidencia danesa no ha presentado ninguna propuesta, sino que se trata de un "borrador".
Rasmussen señaló, no obstante, que si este fin de semana no se ha producido un avance significativo en las negociaciones,la presidencia danesa sí podría entonces presentar una propuesta.
También el secretario ejecutivo de la cumbre, Yvo de Boer, quiso tranquilizar a los países en vías desarrollo, que se han mostrado contrarios a algunos puntos del texto danés, y subrayó que la preocupación de este grupo obedece a que "el texto está desequilibrado". Agregó que la gran mayoría de los 192 países asistentes en Copenhague "quieren una continuación del Protocolo de Kioto".
China pide más recortes a EE UU El jefe de la delegación de China, Xie Xhenhua, pidió ayer a EE UU que amplíe su oferta de recorte de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) para 2020.
Así, afirmó que el país asiático podría "discutir" el objetivo de reducir a la mitad las emisiones de CO2 para 2050, si las naciones desarrolladas recortan sus emisiones y aumentan su apoyo financiero.
Entre quienes levantaron la voz estuvo el delegado de Tuvalu, que reclamó la atención sobre la posible amenaza de desaparición por la subida del nivel del mar de esta isla del Pacífico, una intervención que recibió el decidido apoyo de varios países en desarrollo.
El borrador elaborado por Dinamarca, que preside esta cumbre de la ONU, fue interpretado por ONG ambientalistas como Oxfam Internacional como un intento de favorecer a los países industrializados en el reparto de las cuotas de reducción de CO2.
Al mismo tiempo, circulaba en la conferencia una propuesta apoyada por países emergentes, como China, Brasil, India y Sudáfrica, que defienden mantener el curso iniciado por Kioto en 1997, al que se han adherido 37 países industrializados y que expira en 2012.