El Tribunal Supremo de EE UU ha desestimado los recursos de apelación de cuatro británicos que alegan que fueron torturados durante su detención en Guantánamo entre 2002 y 2004. Con la negativa del Alto Tribunal, queda firme el veredicto de una corte, por el que el ex jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, y diez oficiales más tienen inmunidad ante querellas por tortura y abusos presentadas por ex prisioneros en Guantánamo. Los cuatro británicos fueron capturados en Afganistán en 2001 y entregados a EE UU. Estos hombres sostienen que realizaban tareas humanitarias en Afganistán y, tras la invasión estadounidense, buscaban los medios para retornar al Reino Unido.