EFE/REUTERS/EP WASHINGTON
El presidente de EE UU, Barack Obama, ordenó ayer la adquisición de una prisión perteneciente al estado de Illinois donde serán recluidos algunos de los supuestos terroristas detenidos ahora en Guantánamo.
La cadena National Public Radio señaló que el gobernador de Illinois, Pat Quinn, el senador por ese Estado, Richard Durbin y funcionarios del gobierno federal haían el anuncio en la Casa Blanca. La emisora, que citó como fuente a funcionarios que pidieron no ser identificados, agregó que el presidente Obama ordenó la compra del Centro Correccional Thomson, en un área rural cerca del río Misisipi, a unos 240 kilómetros al sur de Chicago.
La instalación, según las mismas fuentes, albergará a presos federales y a no más de 100 detenidos de Guantánamo.
Desde comienzos de 2002, el gobierno de EE UU ha recluido en la base naval estadounidense de Guantánamo (Cuba) a cientos de hombres capturados en diversas partes del mundo como supuestos terroristas.
Una prisión joven
Durante su campaña electoral en 2008, Obama prometió que clausuraría el centro de reclusión de Guantánamo, pero desde su inauguración ha encontrado dificultades para transferir a otros países a los cautivos, y para elaborar un procedimiento sobre cómo enjuiciar a los sospechosos.
La prisión de Thompson es nueva, tiene ocho años, y está prácticamente vacía. Tiene capacidad para 1.600 internos y en la actualidad sólo alberga unos 200 presos, todos ellos poco peligrosos. La administración Obama calcula que el traslado creará 3.000 puestos de trabajo y permitirá eliminar una de las principales herramientas que tiene Al Qaeda para captar nuevos reclutas: Guantánamo.
El gobierno federal tendrá que invertir más dinero para remodelar la cárcel, cuya construcción costó 120 millones de dólares. Ya que tiene que garantizar los máximos niveles de seguridad. Los detenidos en Guantánamo vivirán en una zona aislada del resto.
En Guantánamo quedan unos 200 prisioneros. Pero no todos son iguales. Unos serán acogidos por terceros países, como España. Otros serán juzgados en los tribunales de EE UU, y son los candidatos para ingresar en el penal Thomson. Pero resta un tercer grupo cuyos cargos se han obtenido mediante tortura y no pueden presentarse ante un tribunal. El Gobierno les considera demasiado peligrosos para ser expatriados, ya que siguen siendo "combatientes".