EUROPA PRESS/EFE ROMA
Un joven que, según las primeras pesquisas, podría padecer problemas mentales intentó entrar en la madrugada de ayer en la séptima planta del hospital San Raffaele de Milán, justo en la misma zona donde está ingresado el primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi.
Según informó la Jefatura de Policía de Milán, el hombre, que tiene 26 años y es originario de Turín (norte de Italia), dejó su coche en los aparcamientos del hospital y hacia las 2 de la madrugada fue bloqueado por los servicios de seguridad cuando intentaba acceder a la zona donde se encuentra Berlusconi. Inmediatamente, las fuerzas del orden condujeron al joven a la comisaría y le registraron. El único elemento sospechoso que encontraron fueron varios bastones de hockey en su coche, según detallaron los medios de comunicación locales.
Una mala noche
Además, Berlusconi tampoco pasó una buena noche a causa de los fuertes dolores de cabeza y molestias en el cuello que está sufriendo, según refirió el portavoz del Gobierno, Paolo Bonaiuti. Los médicos decidieron prorrogar hasta hoy el ingreso del gobernante en el hospital ya que "perdura la sintomatología dolorosa, se han agudizado los dolores del cuello, presenta un edema en el rostro y sigue registrando dificultades para alimentarse", dijo el doctor Alberto Zangrillo.
Como cada mañana, el mandatario se despertó bastante temprano y lo primero que hizo fue leer la prensa. "Le estamos intentando mantener al margen de las querellas políticas" ya que los médicos le han prescrito 15 días de reposo. Sin embargo, esto será una especie de "misión imposible", admitió Bonaiuti.
Sin embargo, no se ha podido evitar que Berlusconi se enterara de la proliferación en Facebook de grupos que apoyan la acción de su agresor. "Le ha sabido muy mal", aseguró el hermano de Berlusconi, Paolo, recalcando la gravedad de que 50.000 personas se hubieran inscrito en uno de los grupos que exaltaban al agresor, Massimo Tartaglia, al que la juez decidió ayer mantenerle en prisión.
A la venta un muñeco de Berlusconi herido
Una tienda de Nápoles comenzó ayer a vender con un inusitado éxito un muñeco de Silvio Berlusconi con el rostro herido, después de que el pasado domingo fuera agredido por una persona en Milán. El muñeco está diseñado para ponerlo en los tradicionales pesebres navideños y muestra la figura del premier italiano con sangre en la cara o la que tiene amarrada un pañuelo que muestra su dolor. El poco tradicional "recuerdo histórico" del ataque sufrido por el premier italiano está siendo vendido con mucho éxito. Otro empresario ya lanzó a primeros de diciembre un muñeco vudú con la imagen de Berlusconi cubiertos con algunas de sus frases más célebres.