EFE PARÍS
El debate sobre la identidad nacional impulsado por el Gobierno de Sarkozy sigue encendiéndose en Francia. El último capítulo lo protagoniza la secretaria de Estado de Familia, Nadine Morano, que el pasado lunes realizó unas polémicas declaraciones, consideradas racistas, en las que pedía a los jóvenes musulmanes residentes en el país que hablen correctamente y vistan de forma adecuada. En una reunión pública en Charmes, centro de Francia, la responsable de Familia aseguró que lo que le pide a los musulmanes que residen en Francia es "que hablen correctamente y no hablen en argot y que no se pongan la gorra hacia atrás", lo que le ha valido severas críticas y peticiones de dimisión.
"No estamos sometiendo a juicio a los jóvenes musulmanes. Respeto su situación. Lo que quiero es que se sientan franceses porque son franceses. Quiero que amen a Francia cuando vivan en este país, encuentren trabajo y no hablen utilizando argot, que no se pongan la gorra hacia atrás", afirmó Morano. La secretaria de Estado respondía así a un joven que le preguntó sobre las opciones de integración de los musulmanes, en medio del debate sobre la identidad nacional.
Críticas de la oposición
Esas palabras han provocado una gran reacción en la oposición y en asociaciones de defensa de los derechos humanos, que han pedido la dimisión de Morano.
El Movimiento contra el Racismo y por la Amistad entre los Pueblos (MRAP) denunció las declaraciones de la secretaria de Estado y señaló que contribuyen a estigmatizar la vida de los musulmanes en Francia. Precisó que, en el contexto del debate sobre la identidad nacional, esas palabras contribuyen a crear una categoría inferior de franceses desprovistos de ciertos derechos. Para el MRAP, las declaraciones de Morano dejan entrever que son los jóvenes musulmanes de los barrios degradados los responsables de no encontrar trabajo, cuando en realidad son las víctimas.
El portavoz del Partido Socialista (PS), Benoit Hamon, consideró que las palabras de Morano dejan entrever una "grosera amalgama" entre inmigración, delincuencia, islam e identidad nacional. La oficina de la secretaria de Estado excusó a Morano subrayando que sus palabras se sacaron de contexto. Por su parte, Amed Bellal, miembro de la comunidad musulmana que estuvo presente en el debate del lunes, salió también en su defensa al asegurar que la política no pretendió estigmatizar a los musulmanes.