EFE/REUTERS/EP COPENHAGUE
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El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pidió ayer a EE UU y China que no fallen "en esta cita histórica" de la Cumbre Climática de Copenhague y les instó a "no eludir su responsabilidad ante el mundo". En su intervención ante el plenario de la cumbre, Zapatero aseguró que la presencia de casi 120 líderes mundiales en esta reunión significa que "en el fondo todos deseamos un acuerdo suficiente" para luchar contra el cambio climático.
Insistió en varias ocasiones en que hay que llegar a un acuerdo "aquí y ahora" y subrayó que "si fracasamos en Copenhague, todos perderemos". Haciendo un guiño a las energías renovables, Zapatero terminó su intervención de alrededor de ocho minutos asegurando que "la Tierra no pertenece a nadie, sólo al viento".
Sobre China y Estados Unidos, el presidente del Gobierno recordó que la Unión Europea ya ha contraído un "serio" compromiso para reducir hasta un 30% las emisiones en 2020 y conceder a los países más necesitados ayuda financiera, cuya aportación española será de 375 millones de euros durante los próximos tres años.
Energías renovables
Incidió en la necesidad de lograr un acuerdo justo y defendió una reducción "contundente" de las emisiones y un cambio decidido en las fuentes de energía, que, según reconoció, supondrá un "gran esfuerzo" para muchos países, pero también "un camino de desarrollo y de avance colectivo".
"Una nueva era energética ha de nacer", basada en el ahorro y la eficiencia energética, la apuesta por las energías renovables, un gran esfuerzo tecnológico y la democratización de la capacidad de producir energía, "que será un factor decisivo de reequilibrio de la riqueza mundial".
Sin visos de un acuerdo
La cumbre del cambio climático de Copenhague se clausura hoy sin acuerdo a la vista, pero con un sinfín de llamamientos de los líderes políticos para alcanzar un mínimo consenso antes de que sea demasiado tarde.
La carrera contrarreloj quedó patente ayer en los pasillos del Bella Center de Copenhague, en un intento de alcanzar un acuerdo de mínimos mediante una "decisión", en vez del acuerdo jurídicamente vinculante que desea la mayoría de los 192 países participantes.
El enfrentamiento entre los países ricos y las naciones en desarrollo sobre la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, característica de los primeros doce días de negociaciones, ha dado paso a una fase más dialogante, gracias a dos documentos sobre la reducción de las emisiones hasta 2050.
El presidente de la cumbre, el primer ministro danés, Lars Lökke Rasmussen, aceptó ayer la petición del grupo G77 de relanzar las negociaciones partiendo del Protocolo de Kioto, el documento firmado en 1997 que regula las emisiones para 37 países industrializados hasta 2012.
Poco después, una propuesta de la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, levantó los ánimos, muy decaídos hasta entonces en la mayor reunión celebrada sobre el cambio climático, que ha atraído a 46.000 personas de todo el mundo, aunque la ONU ha debido restringir mucho el acceso a los recintos.
Aportación de EE UU
Clinton explicó que EE UU contribuirá al "esfuerzo global" de los países ricos de destinar 100.000 millones de dólares (unos 70.000 millones de euros) anuales a partir de 2020 para combatir el cambio climático, aunque en el contexto de un acuerdo firme que obligue a todos. Explicó que los fondos procederán de aportaciones públicas, privadas "y de otras fuentes alternativas", que no precisó, y añadió que se destinarán principalmente a la adaptación de esos países al cambio climático y a la protección de los bosques.
Por su parte, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó que un fracaso en las negociaciones de la cumbre del cambio climático de Copenhague "será una catástrofe para todos".
"Los científicos nos han dicho que somos la última generación que puede hacer esto. No podemos fallar", añadió, en alusión a las dificultades que la cumbre está atravesando para alcanzar un acuerdo global de reducción de emisiones contaminantes.
La ONU llama a los ricos a recortar el 30% de las emisiones para 2020
Científicos de Naciones Unidas consideran que los países ricos deben recortar las emisiones de gases de efecto invernadero alrededor del 30% respecto a los niveles de 1990 para 2020 para evitar el cambio climático, según un trabajo de investigación fechado el 15 de diciembre, que salió a la luz ayer. Un panel de expertos en clima de la ONU recomendó recortar entre un 25% y un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero para poder contar con un 50% de posibilidades de que el aumento de la temperatura terrestre sea inferior a los dos grados, el umbral a partir del cual podrían producirse cambios peligrosos, como el aumento de las inundaciones, de las sequías y del nivel del mar. La investigación de la ONU, que tiene la intención de estimular el debate, determinó que las propuestas de los países ricos no son suficientes para no pasar el umbral de los dos grados. Asimismo, constató que es posible y necesario tomar más medidas. ep copenhague