EFE LONDRES
El palacio de Buckingham tendrá que hacer pública su correspondencia secreta con el Gobierno británico referente al costo de mantener las diversas residencias reales. Así lo dispuso ayer el Comisario para la Libertad de Información tras tres años de esfuerzos del diario The Independent para conseguir la divulgación de cien cartas y otros documentos cruzados entre el Gobierno y los colaboradores de Isabel II.
La decisión del llamado Comisario para la Información supone un duro golpe a los intentos de la Familia Real de mantener en secreto la correspondencia con el Ejecutivo.
El Ministerio de Cultura, Medios de Comunicación y Deportes, que se ocupa de los palacios, dijo que sus abogados estudian la decisión y agregó que tiene treinta y cinco días para presentar un eventual recurso.
Interés público
El comisario adjunto, Graham Smith, justificó la decisión al señalar que el interés público en esos documentos es superior al de la Familia Real en proteger su intimidad, a tenor de lo que establece la ley sobre libertad de información.
El Gobierno laborista se oponía también a la publicación de la correspondencia con el argumento de que afectaría negativamente al intercambio libre y sincero de opiniones entre el Palacio de Buckingham y los miembros del Gobierno.
Trasparencia y responsabilidad
Para el comisario, sin embargo, su divulgación aumentaría la necesaria transparencia y responsabilidad en la financiación de la monarquía británica por el erario público.
Varios diputados así como algunso grupos de ideología republicana han criticado reiteradamente la falta de transparencia en lo tocante al dinero público invertido en la Familia Real, cuyos gastos este año alcanzaron casi 46,5 millones de euros, más de 1,5 millones de eeuros más que el año pasado.
Los funcionarios de Palacio admiten que están empeñados en una batalla con el Gobierno después de que el ministerio competente rechazara una petición extraordinaria de fondos para reparar los palacios de la Reina.
La "lista civil"
Se calcula que hacen falta aún 44,8 millones de euros para llevar a cabo trabajos esenciales de mantenimiento en varios palacios, pero sólo se les han dado 16,8 millones.
La Reina Isabel también negocia con el Gobierno un aumento del dinero asignado a lo que se conoce como la "lista civil", es decir, todos los gastos de personal y otros relacionados con la monarquía.
Isabel II sacó 6,72 millones de euros de una reserva particular para reforzar este año esa "lista civil", la mayor suma dedicada a tal fin desde que se creó ese fondo especial en los años noventa.