EFE/EP BOGOTÁ
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, dijo ayer que llegó la hora de tener "firmeza" para organizar el "rescate militar" del gobernador del Caquetá,Luis Emilio Cuéllar, secuestrado la noche del lunes en un asalto atribuido a las FARC, y de todos los rehenes en poder de esa guerrilla.
"No podemos seguir pendientes de los caprichos de los terroristas. Es la hora de tener firmeza para avanzar en el rescate militar de los secuestrados", afirmó Uribe en una breve declaración a la prensa en la Casa de Nariño, sede del Gobierno.
Cuéllar, quien ayer cumplió 69 años, fue secuestrado en Florencia, la capital del departamento del Caquetá (sur), por rebeldes de las FARC en un asalto en el que murió un policía. "Fue sacado a la fuerza de su domicilio", explicó el secretario de Gobierno del Caquetá, Edilberto Ramón Endo, quien indicó que los atacantes "vestían prendas exclusivas del ejército".
El Gobierno ha ofrecido 1.000 millones de pesos (unos 300.000 euros) de recompensa por información que permita dar con los autores del secuestro de Cuéllar, cometido el mismo día en que se cumplían doce años de la toma como rehenes por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) del cabo Pablo Emilio Moncayo y el también militar José Libio Martínez; los cautivos que llevan más tiempo secuestrados por la guerrilla.