Estados Unidos condenó ayer la condena a once años de cárcel para Liu Xiaobo y pidió a Pekín su «liberación inmediata» así como el que se permita a todos los ciudadanos del país el expresar «pacíficamente» sus opiniones políticas. El portavoz del Departamento de Estado, Mark C. Toner, indicó que «EE UU está muy preocupado» por la condena contra Xiaobo, al igual que por el hecho de que las autoridades chinas no permitieran a personal de su Embajada y de otras legaciones «asistir al juicio». En un comunicado emitido en nombre de los Veintisiete, la presidencia de turno sueca de la Unión Europea expresó ayer su «honda preocupación» por la condena del disidente chino y «por lo que respecta a la libertad de expresión y al derecho a un juicio justo en China», afirmó el comunicado. efe washington/bruselas