REUTERS/EP/EFE WASHINGTON
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Entre 200 y 300 miembros de Al Qaeda son susceptibles de operar en Yemen y planificar ataques terroristas en todo el mundo. Son estimaciones realizadas en una entrevista radiofónica de la BBC por el ministro yemení de Exteriores, Abu Bakr Al-Qirbi, quien pidió ayuda internacional para entrenar a los servicios de seguridad locales para combatir esta amenaza y afirmó que la cooperación con los países occidentales en materia de información debe ser mejorada.
De hecho, EE UU y Yemen han iniciado ya la búsqueda de blancos para un posible ataque de represalia contra los campamentos de la red terrorista, dijeron dos fuentes del Gobierno de Washington citadas por la CNN.
En esos esfuerzos centrados en el territorio yemení participan fuerzas de operaciones especiales de ambos países, dijo la cadena de telvisión. Las fuentes añadieron que el propósito de la búsqueda es contar con opciones para el caso de que el presidente Barak Obama ordene una represalia.
Se trata de un acuerdo con el gobierno yemení que establece que EE UU no dará a conocer su papel en el suministro de información de inteligencia y armas para realizar los ataques. En general, agregó, permitiría que EE UU utilizara misiles crucero, cazas a reacción o aviones no tripulados contra objetivos en Yemen contando para ello con el consentimiento yemení.