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Al menos 88 personas han muerto como consecuencia del atentado suicida perpetrado ayer en un recinto en la aldea de Shah Hassanjel, próxima a la localidad de Lakki Marwat (noroeste de Pakistán), en el que se estaba jugando un partido de voleibol, según el último balance de la Policía. El jefe de la Policía local, Ayub Jan, indicó que el autor del atentado accedió al terreno de juego al volante de un todoterreno y se inmoló con explosivos. El policía añadió que, al parecer, un segundo vehículo huyó del lugar. "Creemos que puede ser utilizado para perpetrar un ataque en otro sitio", explicó.
El objetivo fueron unos hombres jóvenes que jugaban al voleibol ante la presencia de numerosos espectadores (incluidos ancianos y niños), según las autoridades. Aunque los ataques en eventos deportivos son muy inusuales, los milicianos han comenzado a atentar en zonas muy concurridas, como mercados, para causar el mayor número de víctimas y generar pánico.
Además, los milicianos talibán, vinculados a Al Qaeda, controlan varios enclaves en la zona y, según fuentes oficiales, los habitantes de Shah Hassanjel están en contra de esos milicianos, por lo que habían formado una milicia armada contra los talibán, un fenómeno que comenzó en Pakistán el año pasado.
Tanto el presidente, Asif Alí Zardari, como el primer ministro, Yusuf Raza Gilani, han condenado firmemente en sendos comunicados el atentado. Ambos han subrayado que "actos terroristas como éste no pueden debilitar la determinación del Gobierno a luchar contra la amenaza del terrorismo hasta su total eliminación".