EFE BUENOS AIRES
El presidente del Banco Central de Argentina, Martín Redrado, se negó ayer a firmar la renuncia que le pidió la jefa del Estado, Cristina Fernández, por su oposición a un decreto que dispone el uso de millonarias reservas en divisas para pagar deudas soberanas este año. Redrado, cuyo mandato de seis años vence en septiembre próximo, sostiene que sólo el Parlamento puede destituirlo, por más que el Ejecutivo haya sido el que lo había propuesto al frente del instituto monetario, dijeron sus portavoces. El funcionario se reunió hoy con opositores al Gobierno, quienes le dieron su apoyo.