EFE EL CAIRO
El terrorista suicida jordano, Hamam Jalil Abu Mulai al Balawi, que mató a siete agentes de la CIA en Afganistán, dijo en un vídeo grabado poco antes del atentado que su objetivo era vengar la muerte del cabecilla de los talibanes pakistaníes, Baitulá Mehsud.
"Nunca olvidaremos la sangre de nuestro emir Baitulá Mehsud", dijo Al Balawi, que aparece en el vídeo, difundido ayer por la televisión qatarí Al Yazira, sentado junto al sucesor de Mehsud al frente de los talibanes pakistaníes, Hakimulá Mehsud.
El pasado día 30, Al Balawi hizo detonar una bomba en la base Chapman de la CIA en la provincia oriental afgana de Jost y se cobró las vidas de siete agentes de la agencia de inteligencia estadounidense y de un miembro de la Inteligencia jordana.
En la grabación, Al Balawi, que aparece con barba y vestido de militar con turbante en la cabeza, explica que su mensaje está dirigido "a los enemigos de la 'umma' -nación musulmana-, a la Inteligencia jordana y a la CIA".
Doble agente
Al Balawi, también conocido como Abu Duyana, agregó que la venganza por la muerte de Baitulá, fallecido el pasado agosto en un ataque de un avión no tripulado estadounidense, es "una obligación para todos los emigrantes a los que albergó Baitulá Mehsud". Al Balawi tuvo, además, palabras para el sucesor de Baitulá, Hakimulá Mehsud, que aparece junto a él en silencio.
"Hakimulá seguirá con la misma metodología y el mismo camino hasta que logremos la victoria o tengamos el mismo destino que Hamza Abdul Mutaleb" -tío del profeta Mahoma, que fue martirizado en la batalla de Uhud, en el 625 d.C.-, concluyó el terrorista jordano.
Este vídeo se difunde dos días después de que la organización terrorista Al Qaeda colgara en una página web un mensaje en el que señalaba que el terrorista jordano perpetró el atentado en venganza por la muerte de varios líderes de este grupo a manos de tropas de EE UU en Afganistán y Somalia.
El ataque se produjo el pasado día 30 en la Base Chapman de Operaciones Avanzadas, un complejo muy fortificado en la provincia de Jost,cerca de la frontera con Pakistán. Los agentes de la CIA en la base supervisaban los ataques contra objetivos talibán y de Al Qaeda. Al Balawi había sido reclutado por los servicios secretos jordanos para infiltrarse en Al Qaeda y entre los talibán. En el pasado, Balawi había tenido vínculos con los islamistas, pero los servicios de Inteligencia estadounidense y jordanos creían que se había "desradicalizado" con éxito.