EP/EFE PUERTO PRÍNCIPE/GINEBRA
Los marines estadounidenses comienzan a controlar Haití. Helicópteros Black Hawk del ejército de EE UU aterrizaron ayer en los terrenos del palacio presidencial, que resultó gravemente dañado en el terremoto de la semana pasada en Puerto Príncipe y comenzaron a desembarcar soldados con equipos de combate, además de suministros de agua y comida. Los soldados parecían estar preparando algún tipo de base en el palacio, posiblemente antes de comenzar a distribuir ayuda desde el lugar. Cientos de haitianos que han estado viviendo en improvisados campamentos cerca de la sede del Gobierno, corrieron hacia las rejas que están frente al edificio, mirando hacia adentro y con sus brazos extendidos pidiendo ayuda.
Más de 11.000 efectivos norteamericanos ya han sido desplegados en Haití, en barcos en las cercanías o van de camino hacia este país, el más pobre de América y uno de los más pobres del mundo. Funcionarios estadounidenses aseguraron ayer que la misión principal de sus soldados es humanitaria, para participar y ayudar a proteger la operación de distribución de ayuda humanitaria a las víctimas del seísmo, pero señalaron que también están preparados para elevar la seguridad en Puerto Príncipe.
Reparto de agua y comida
Unos 3.000 marines y soldados estadounidenses empezaron ayer a distribuir más de 14.000 bolsas de comida y 15.000 litros de agua en el noreste de la capital haitiana. La tripulación del buque USS Gunston Hall también comenzó ayer a proporcionar suministros de socorro y asistencia a la población. Fondeado cerca de la costa de Killick, el buque, que puede llevar hasta 500 marines envió ayer a tierra barcos cargados de personal y suministros para establecer una clínica.
Desde el terremoto, algunas bandas han entrado en comercios y casas en ruinas en los suburbios de la capital, llevándose cualquier cosa que encontraran y peleando entre ellos. La policía de Haití ha debido de disparar en ocasiones contra algunos de los asaltantes.
Según la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) de la ONU, la situación de la seguridad está bajo control y no ha afectado a la distribución de raciones alimenticias a hasta 270.000 haitianos. "La situación es tensa pero tranquila. Por supuesto, hay saqueos porque la población está en el límite", explicó la portavoz de la OCHA, Elisabeth Byrs, desde Ginebra.
Ayuda en el exterior de la capital
Muchos equipos de rescate empezaron ayer a trasladarse al exterior de Puerto Príncipe, a otras ciudades que han sufrido fuertes destrucciones, como Leogane, con entre un 80 y un 90% de los edificios destruidos, Jacmel, con un 60% de destrucción, u otras como Gressier o Petit Goave. "Los equipos sólo pueden llegar a esas localidades en helicóptero, pues las carreteras están muy dañadas", dijo Byrs.
El Pentágono, mientras tanto acondicionará otras dos pistas de aterrizaje, una en Haití y otra en la República Dominicana, con el fin de mejorar la llegada de ayuda internacional.
A su vez, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó ayer por unanimidad enviar a Haití otros 3.500 militares y policías que durante seis meses se sumarán a los 9.000 cascos azules que la misión de estabilización del organismo internacional tiene ya en ese país, con el fin de favorecer la seguridad, atendiendo a la llamada del secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon.
Noventa personas rescatadas con vida
Unos 52 equipos de rescate de todo el mundo continúan trabajando contrarreloj para encontrar a personas con vida entre los escombros de los edificios derruidos. Hasta el momento se ha rescatado a 90 personas vivas, las dos últimas el pasado lunes. "Hay esperanza, por las condiciones, el clima templado y las bolsas de aire en los escombres debido al modo en que se construyen las casas", indicó Elisabeth Byrs, portavoz de la Oficina para la Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU. Por su parte, los equipos médicos que han llegado a Puerto Príncipe para instalar hospitales de campaña aseguran estar superados por el número de heridos y advirtieron ayer de que podrían producirse de forma inmediata casos de tétanos y gangrena así como la propagación de enfermedades infeciosas como el sarampión o la meningitis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) indicó ayer que al menos trece hospitales están operativos en Puerto Príncipe o sus alrededores. La agencia de la ONU envió ayer material médico de emergencia para tratar a 120.000 personas durante un mes, aunque denuncia fallos de coordinación en el aeropuerto.