EFE WASHINGTON
El Partido Demócrata del presidente Barack Obama afrontó ayer en el estado de Massachusetts una elección cuyo resultado podría ser crucial para conservar su "supermayoría" en el Senado y aprobar la reforma del sistema de salud, un pilar de su política interna.
Del resultado del comicio especial convocado para llenar la vacante causada por el deceso del senador Ted Kennedydepende la mayoría de 60 votos que los demócratas necesitan para neutralizar maniobras dilatorias republicanas y el archivo de la reforma.
La pérdida de esa mayoría en el Senado, de 100 miembros, ocurriría si el ganador es el republicano Scott Brown, que se enfrenta a la demócrata Martha Coakley y, según las encuestas, vencerá con una diferencia de entre cinco y diez puntos porcentuales y dará el escaño 41 a los republicanos.
La elección se realiza en momentos en que los legisladores buscan armonizar las versiones de la reforma sanitaria que aprobaron la Cámara de Representantes y el Senado a finales del año pasado.
"Muchas iniciativas legales van a depender de un solo voto en el Senado de EE.UU", dijo Obama, consciente de que la reforma y otras de sus promesas electorales podrían quedar trabadas si ocurra la derrota de Coakley.
"Cada voto vale, cada voto vale. Lo necesitamos este martes", añadió Obama en la propaganda electoral demócrata que le muestra junto a Coakley, fiscal general del estado.
En esos esfuerzos por impedir la victoria de Brown, tal como las encuestas vaticinan, también han participado el vicepresidente Joseph Biden y Vicki Kennedy, la viuda del senador.